04 agosto 2007

Extasis. Mitos y verdades.



Me encontré con un artículo interesante escrito por el Dr.Mauricio Iafolla que es coordinador del Programa de Educación del Tratamiento del Hispanic AIDS forum, y cuenta con base científica qué produce la famosa pastillita cuando te la tomás y cuáles son los riesgos al hacerlo. Me pareció piola que el tipo sea claro y sin hacerle propaganda tiene la decencia de ser objetivo en este informe. Leélo y después me contás:

Según la definición del diccionario de la Real Academia Española, éxtasis es "el
estado anormal de excitación sensorial durante el cual la mente está dirigida por
una idea, objeto o emoción; sensación de elevación y de goce pleno, aumento del
bienestar y de excesiva alegría." Hoy día, podemos encontrar el éxtasis, MDMA,
"X" o "E" en una pequeña pastilla que se presenta en una variedad de hasta 100
diferentes colores y tamaños, provenientes de pequeños laboratorios clandestinos
en Holanda, transportadas y comercializadas a través de organizaciones de narco-
tráfico internacionales.

Mientras que en la última decada el consumo de drogas como la cocaína y la
marihuana entre jóvenes ha permanecido estable, la popularidad del éxtasis ha
aumentado de forma exponencial. El año pasado, los oficiales de aduana de este
país confiscaron 9.3 millones de píldoras. En 1997, el número había sido de 400
mil píldoras.

A diferencia de los clásicos alucinógenos, la MDMA o metilendioximetanfetamina
-- nombre científico del éxtasis -- no produce transtornos en los sentidos básicos
y en la percepción de quienes somos, no cambia nuestras percepciones externas,
excepto que las cosas suaves parecen más suaves aún y que la música suena mejor.
El éxtasis produce una singular forma de elevación emocional. Ninguna otra droga
produce esta clase de sensación. Es también antidepresivo y analgésico. Mejora
nuestra capacidad de memoria, lo que explica en parte porque uno se siente tan
conectado con la continuidad de nuestras vidas y nuestro entorno. Nos sentimos
descansados, con energía. Pueden ocurrir alucinaciones visuales y auditivas.

La sensibilidad está exacerbada. Promueve el erótismo táctil. Exacerba las ganas
de bailar, mover y rozar el cuerpo. Origina hipercomunicatividad. Es una droga
"social," no es algo que ingierimos y que es sólo relevante para uno. Es como si
uno tomara la droga, pero al hacer esto, los que están a nuestro alrededor también
lo estuvieran haciendo de algún modo pues favorece la comunicación.

El éxtasis se ingiere por vía oral, en lo general, con mucha agua, alejado de las
comidas y en lo posible el uso de alcohol, ya que este podría atenuar su efecto.
Su efecto dura entre 4 y 8 horas. El perfil del consumidor es amplio, desde
adolescentes en general hasta "yuppies" y su uso está muy difundido en la
comunidad gay, que lo usa con el objetivo de bailar muchas horas, soportar el
largo fin de semana entre discotecas, disfrutar de un alucinante sensorialidad
y sentir un erótismo epidérmico singular.

El éxtasis o MDMA está emparentado farmacológicamente con las anfetaminas,
por lo que produce aumento de la frecuencia cardíaca, de la presión sanguínea y
de la temperatura corporal. Quita el apetito y produce sequedad bucal. Pero al
mismo tiempo, uno no es consciente de estos efectos adversos, no los percibimos.

Parecería que tenemos todo lo que necesitamos -- todo por una pildora de $30.

Con todo lo antedicho, cualquiera podría pensar que la MDMA fuera una droga
beneficiosa. No es justamente lo que quiero expresar con este artículo. Se sabe
que en altas dosis, o con su uso prolongado, el éxtasis produce cambios físicos en
las terminales nerviosas serotoninérgicas del cerebro. En las personas que están
recibiendo tratamiento antiretroviral, cualquier droga sicoestimulante puede
hacer perder la sensación de realidad, y conducir a actos que pueden ser nocivos,
desde la interrupción parcial del tratamiento -- saltear una o varias dosis; hasta
estimular el uso de otras drogas que podrían ser aún más perjudiciales como la
cocaína, la ketamina o "K," el "crystal" o el crack. Además, la sensación de
desinhibición y hiperestimulación táctil pueden facilitar actos sexuales riesgosos.
Todo esto agregado a los demás efectos adversos del éxtasis, que vamos a detallar
luego.

Los científicos justifican la penalización del éxtasis diciendo que este puede
producir la muerte. Y así es, si la MDMA es ingerida sin la suficiente cantidad
de agua, un ambiente de calor puede llevar a la deshidratación, fallo orgánico y
daño cerebral. Aún así, siendo objetivos, también tenemos que mencionar que en
1999, 554 mil personas terminaron en salas de emergencias por problemas
relacionados con la cocaína, la heroína y la marihuana, mientras que menos de
3 mil recurrieron a salas de emergencia por complicaciones del ingesta de éxtasis.

Ahora bien, vayamos a los estudios científicos. Hay una gran cantidad de evidencia
que sugieren que el éxtasis, en altas dosis, altera las conexiones neuronales cere-
brales en corto plazo y potencialmente de por vida. En algunos exámenes, los
usuarios frecuentes de MDMA mostraron signos de pérdida de la memoria reciente.

Los científicos sugieren que el éxtasis podría también alterar el sistema de trans-
misión de serotonina (un neurotransmisor cerebral) disminuyendo sus niveles en
forma permanente y ocasionando un daño en la capacidad de una persona para sentir
bienestar y felicidad. Es bien sabido entre los consumidores de éxtasis los síntomas
que pueden aparecer en los días siguientes a un viaje de "X," que van desde la sen-
sación de tristeza y desasosiego hasta la depresión aguda. En 1985 habían empezado
a correr falsos rumores acerca de los efectos adversos del éxtasis. El primero que
recuerdo haber leído fue el que decía que el "X" te licuaba la columna vertebral.

Otro era que producía enfermedad de Parkinson. Recuerdo gente haciendo bromas
al respecto, tocando sus espaldas para controlarse y diciendo "¡Mira, mi columna
todavía está rígida!" Ninguno de esos efectos han demostrado ser verdaderos
hasta el momento. Por otra parte no está comprobado que el "X" genere adicción,
pero si produce acostumbramiento o tolerancia.

Inspirados en el temor a una nueva "epidemia" de consumo de drogas, institu-
ciones gubernamentales y sanitarias iniciaron una campaña de estudios científicos
para localizar con precisión la acción destructiva de la droga. En una serie de estu-
dios en ratas y monos que habían recibido grandes o repetidas dosis de éxtasis
mostraron una pérdida parcial de neuronas serotoninérgicas -- es decir, los sitios
donde se reabsorbe la serotonina después que ésta ha sido transmitida --.

La serotonina es un químico que juega un rol en el sentir felicidad y bienestar.
Antidepresivos como el Prozac aumentan los niveles de serotonina en el cerebro.
George A. Ricaurte, uno de los cientificos destacados en estos estudios concluyó
que aún una sola dosis de MDMA puede llevar a daño cerebral permanente.

Por lo general, hay dos grandes problemas en relación a la circulación y el
consumo de éxtasis. Uno es que el éxtasis es no siempre MDMA. La elaboracion
de MDMA requiere laboratorios especializados y las muestras impuras pueden
llegar a ser letales. El otro problema es la hipertermia, o sea el aumento de la
temperatura corporal que el "X" produce. El éxtasis puede así ser causa de deshi-
dratación. La magnificada sensación de bienestar y de placer total esconde y hasta
anula la percepción de esta hipertermia. Nuestra temperatura corporal puede
estar alta, pero no nos percatamos de ello. Y además, si se bebe demasiada agua
para apagar la sed -- que a veces puede ser constante -- se puede morir por
dilución de la sangre debido al exceso de líquido circulando en nuestro organismo.

Esto es lo que sucedio con Leah Betts, una joven inglesa de 18 años que murió en
1995. Sólo había consumido una pildora de éxtasis en su casa, luego en las próximas
horas bebió más de 3 litros de agua, y encontró la muerte por dilución sanguínea.

No hay duda que si se compara la primera vez en la que se toma éxtasis con la vez
número 100, es más que cierto que la mejor experiencia se obtiene con la primera
dosis. ¿Eso es debido a que se está produciendo un daño cerebral o quizas debido a
la tolerancia? ¿O es debido a que la primera vez tú no sabes que es lo que vas a
experimentar y eso te predispone a sentir un mayor impacto en el efecto?

En síntesis, el éxtasis es una droga más entre la gran variedad de psicoestimulantes.
Riesgos y beneficios deben ser contemplados antes de tomarlas. Nunca vamos a
encontrar la felicidad en una píldora de $30.

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